El nagual

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Esta historia nos la contó una señora del barrio de Huayacán, en Huatabampo, donde dice todavía sucede este misterio.el nagual

Una noche de junio hacía mucho calor, así que una familia decidió dormir en el patio de la casa. Como a eso de las dos de la mañana, la mujer abrió los ojos y se encontró con un animal prieto, de grandes orejas y con una trompa pegada al suelo, que se llevaba a su niño de meses, envuelto en unas mantas. La mujer se quedó muda del susto, pero en cuanto pudo despertó al marido y salieron en busca de su niño. Buscaron por medio barrio hasta que lo encontraron tirado al lado de un puente.

Alguien les dijo que el nagual se lo llevó con la esperanza de que el niño le hablara, porque tiene una maldición que lo obliga a ser así de monstruoso. Sólo cuando un inocente le hable, quedará libre. Mientras tanto, niño que encuentra, niño que se lleva.

Coplas para enamorar

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Las coplas para enamorar que usan los sonorenses.

Los sonorenses son muy buenos para enamorar, así que cuando les gusta alguien, le recitan versos como éstos:

Floreunbisi, florendón,
canastita, canastita de algodón,
si usted no me da a su hijo
se me parte el corazón.
¡Señora qué hija tiene,
qué hijas ha de tener,
me case o no me case
yo las he de mantener,
del pan que yo comiere
comerán ellas también!

coplas para enamorar
Al pasar por tu casa
me diste con un limón,
el zumo me dio en la cara
y el golpe en el corazón.
En Guaymas tengo una rosa,
en Hermosillo un clavel,
en el centro de este campo
tengo todo mi querer.
Las flores en el campo
revientan de dos en dos,
y no se quieren tanto
como nosotros dos.
En el patio de mi casa
tengo una mata de granada,
cómo quieres que te quiera
si no sirves para nada.
Meciéndome en un columpio
se me soltó la reata,
tan a gusto que caí
en los brazos de mi chata.Coplas para enamorar de los sonorenses
En el patio de mi casa
hay una mata de laurel,
a tu hermano lo quiero
pa casarme con él.
Cuando vayas al mercado
y veas calabacitas tiernas,
acuérdate de tu amiga
que tiene bonitas piernas.
Del tronco nace la rama
de la rama nace la flor,
dime tú querida amiga
de dónde nace el amor.

La tierra del venado

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Por aquí pasó un venadoLa tierra del venado
con los cuernos al revés,
lo seguía un morro honrado
que venía desde Jerez.

Unos niños de Etchojoa
los miraron corretear
y otras niñas de Nogales
se pusieron a cantar.

El venado iba pa arriba
el muchacho para atrás
el cuernudo les decía:
miren buquis,
les vengo yo a cantar,
que esta es la tierra mía,
donde me gusta corretear

¡Ey! morras y muchachos
vénganse a platicar
que en todito el noroeste
como Sonora no hay igual.

Así, por la tierra del venado

nos fuimos a jugar
y entre cuentos y canciones
ni coyotas pudimos saborear.